Los pulgares y los cerebros de los primates evolucionaron al mismo tiempo
Publicado originalmente por la Universidad de Reading, el 26 de agosto de 2025
Los científicos han descubierto que tener unos pulgares más largos significan también tener cerebros más grandes, lo que revela cómo las manos y las mentes humanas evolucionaron juntas.
Los investigadores estudiaron 94 especies diferentes de primates, incluyendo fósiles y animales vivos, para comprender cómo desarrollaron sus habilidades nuestros antepasados. Descubrieron que las especies con pulgares relativamente más largos, que ayudan a agarrar objetos pequeños con precisión, tenían sistemáticamente cerebros más grandes.
Un grupo de chimpancés del Santuario de Chimpancés de la Isla Ngamba come plátanos al aire libre. Foto: © Santuario de Chimpancés de la Isla Ngamba. Fuente: ifaw.org
La investigación, publicada el 26 de agosto en Communications Biology, proporciona la primera prueba directa de que la destreza manual y la evolución del cerebro están relacionadas en todo el linaje de los primates, desde los lémures hasta los humanos.
Los seres humanos y nuestros parientes extintos cuentan con pulgares extraordinariamente largos y cerebros excepcionalmente grandes. Sin embargo, la relación sigue siendo fuerte en todos los primates: cuando los científicos eliminaron los datos humanos de su análisis, la conexión entre la longitud del pulgar y el tamaño del cerebro se mantuvo.
La Dra. Joanna Baker, autora principal de la Universidad de Reading, afirmó: «Siempre hemos sabido que nuestros grandes cerebros y nuestros dedos ágiles nos diferencian, pero ahora podemos ver que no evolucionaron por separado. A medida que nuestros antepasados mejoraban en la capacidad de coger y manipular objetos, sus cerebros tuvieron que crecer para manejar estas nuevas habilidades. Estas habilidades se han perfeccionado a lo largo de millones de años de evolución cerebral».
Los científicos hicieron un descubrimiento sorprendente sobre qué parte del cerebro crece junto con los pulgares más largos. Esperaban que los pulgares más largos estuvieran relacionados con el cerebelo, ya que es la región del cerebro que controla el movimiento y la coordinación. En cambio, los pulgares más largos estaban conectados con el neocortex (una región compleja compuesta por capas que comprende aproximadamente la mitad del volumen del cerebro humano), que procesa la información sensorial y se encarga de la cognición y la conciencia.
Fue una sorpresa que solo una de las dos principales regiones del cerebro que pensaban que estarían involucradas lo estuviera realmente. Los hallazgos sugieren que, a medida que los primates desarrollaron mejores habilidades manuales para manipular objetos, sus cerebros tuvieron que crecer para procesar y utilizar estas nuevas habilidades de manera eficaz, pero se necesita más trabajo para establecer exactamente cómo la neocorteza apoya las habilidades manipulativas.
Baker, J., Barton, R. A. y Venditti, C. (2025). La destreza humana y el cerebro evolucionaron de la mano. Communications Biology, 8(1), 1-9. https://doi.org/10.1038/s42003-025-08686-5
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