Los pulpos pueden ser tremendamente inteligentes debido a una peculiaridad genética que comparten con los humanos.
Los cerebros del pulpo pueden haber desarrollado su nivel de inteligencia gracias a una enorme diversidad de microARNs que les han permitido generar múltiples tipos de células cerebrales. Según sugiere un estudio reciente, los pulpos pueden haber obtenido parte de su inteligencia excepcional siguiendo el mismo proceso evolutivo por el que pasaron los humanos. El proceso implicó una explosión repentina de microARN (miARN), pequeñas moléculas que no se encargan de codificar, pero sí de controlar cómo se expresan los genes. Este aumento puede haber ayudado a los cerebros de pulpos y humanos a desarrollar nuevos tipos de células nerviosas, o neuronas, que se unieron en formas más complejas formando redes neuronales. Los pulpos y sus parientes cefalópodos cercanos, como el calamar y la sepia, han sido un tema fascinante para los biólogos desde el siglo III DC, cuando al autor y naturalista romano Claudius Aelianus le llamaron la atención su “travesura y capacidades artesanales” ...